jueves, 20 de noviembre de 2008

NO IMPORTA EL COLOR DE GATO CON TAL QUE CACE RATONES

Raul Catari Yujra* "No importa el color de gato con tal que cace ratones", es un proverbio chino que encierra mucha sabiduria para referirnos, en esta ocasión, que los efectivos policiales de la ciudad de El Alto, sin distinción de uniforme, deben brindar una más y mejor seguridad ciudadana. Si abrimos bien los ojos a la realidad sobre esta urbe, principalmente por las noches y en zonas alejadas, se carecen de estos efectivos del orden y la seguridad. Uno se pregunta ¿por qué no habrán más policias?. No es necesario recurrir a las estaditicas para cuantificar el número de los efectivos policiales, pues al fin al cabo, son producidas parcialemente por ciertas instituciones que tienen sello de clase. Lo cierto es que muchos vecinos no duermen tranquilos y es inhumano caminar y lucir para las damas con joyas en sus orejas o cuellos o con un celular sin importar el modelo, porque el "dueño de lo ajeno" está ojo al charque. Algunos de los factores que fortalecen esa inseguridad, es la falta de alumbrado público y la poca organización y cooperación entre los vecinos. Para comprobar el primero, vayamonos a dar una vuelta por el Barrio Minero y a las laderas de San Roque o mejor a los suburbios de Achocalla, eses lugares privilegiados para salir de paseo durante el dia, pero que de noche se convierten en áreas de temor. Muchas veces, la falta de seguridad ciudadana hace que sus pobladores tomen la justicia con sus manos y en otros casos sólo resignarse. ¿Sino que solución habria? Digame Usted querido lector. ¿Cómo podemos cambiar de mentalidad y de actitud? ¿Por qué muchas veces la sociedad se está corropiendo? ¿Será por la influencia del poder mediático con sus novelas, ficciones y guerras?