jueves, 26 de noviembre de 2009

SALUD, EDUCACÍÓN Y AMOR

Por: Raul Catari Yujra* “No cambies la salud por la riqueza, ni la libertad por el poder”, es la frase celebre de Benjamin Franklin que encierra notable sabiduria que implica que la salud es lo más importante. Una buena salud ayuda a alcanzar los sueños. Uno puede practicar un menú acorde al gusto del paladar y adecuado para la salud corporal. El descuido a una adecuada alimentación tiene sus consecuencias negativas años más tarde. Por ello, una dieta ideal debe primar en cada uno de nosotros. Es cierto que la comida "artificial" abunda en todas partes, pero por lo menos es menester combinarla. Un "pueblo enfermo" contraresta las posiblidadades de conseguir resultados eficientes. Una verdad de perogrullo, es el excesivo consumo de bebidas alcohólicas que se practica principalmente en el Departamento de La Paz. Es una verdad tan evidente que no es necesario jsutificar con datos u estadisticas. Y ello, neutraliza la buena salud que debemos tener. Sabemos que lo que se siembra se cocecha posteriormente. De lunes a domingo es nesario practicar una dieta y colocarnos si fues posible a la entrada de nuestra puerta para practicarla. Muchos cambiamos la salud por cosas insignificantes, cuando deberiamos cuidarlo como el tesoro más preciado de la minas bolivianas. ¿Una mala alimentación influirá en el rendimiento escolar y universitario?. Claro que influye. Dime que comes y te diré que clase de estudiante eres. Lo anterior no significa que a causa de la alimentacion existe bajo rendimiento académico. También existen otros factores para ello que no amerita hacernos lio en este sitio, pero hago hincapie de que la salud es clave para muchas cosas. No cuidarla ahora es como malgastar las últimas páginas de nuestra vida. Las mejores familias son producto del buen cuidado de su salud. Si decimos tener buena autoestima, ¿Dónde está la buena alimentación?. Ahora no se quiere decir que nos volquemos al cien por cien al vegeterianismo, se trata más bien de combinar, balancer con comida sabrosa al paladar y pertinente para nuestra salud. A esto hay que agregar el descanso adecuado, el consumo de mucha agua para evitar el envejecimiento prematuro, y saborear las deliciosas frutas que venden en los mercados de El Alto. Ahí en esos tambos gigantescos que conservar las fisonomias coloniales y donde las mujeres hermosas las resguardan como si fuese un paraiso. Habría que aprovechar lo que nos brinda la naturaleza, pues, esta parece llegar lentamente a su fin como dicen muchos. Y estar agradecidos con la vida. Muchas cosas giran en torno a la salud, por eso, vale reflexionar más temprano que tarde. Continuará...