viernes, 22 de enero de 2010

PLAZA LA PAZ, ENTRE LLAMITAS, COMERCIANTES Y PESCADOS

Por: Raul Catari En otros tiempos la hermosa PLAZA LA PAZ, era uno de los centros de distracion más importante de la Ciudad de El Alto. Esta Plaza ubicada entre las zonas ballivian, Los Andes y 16 de Julio de la Ciudad de El Alto, fue uno de los sitios especiales, para la niñez y adolescencia sobre todo, quienes la aprovechaban al maximo. Tambien sus alrededores fueron lugares elegidos por las fraternidades para las recepciones sociales. En estos dias recibirá a miles de personas que participaran de la feria de alasitas. Ahora está en proceso de reconstruccion. A medida que pasa los dias va cobrando vida. El modelo de plaza parece ser muy similar al de Calacala de Cochabamba. Aunque se prevé que será enrejada para evitar el desorden, destroso y mala imagen provocado por algunas personas. Hace unos 10 años atras, era la más atractiva de la ciudad de El Alto por el pequeño lago en el que jugaban los pescados ante la mirada atonita de los niños, enamorados que se tomaban fotos con el fondo del lago y la singular presencia de algunas llamitas blancas. Pero como olvidar la "Kantuta" flor de piedra que se encuentra aun en el centro de la futura y remodelada plaza. Sus arboles parecian gigantes palmeras que convocaban a los pajarillos. Su jardin no solo servia para descansar u almorzar, sino tambien era para la practica de las artes marciales por parte de grupos de jovenes que al no contar con espacio para la practica de dicho deporte uzaban el cesped para amortiguar las posibles caidas, pero por otro lado en cierto tiempo tambien fue el lugar de concetración de algunos grupos juveniles (pandillas). Un lugar como este deberia ser objeto de cuidados no sólo por la comuna sino tambien por los vecinos y la gente que acude transitoriamente a ella. Debemos olvidar las actitudes perniciosas y destructivas. Destruir un arbol es tarea facil, pero volverla a plantar y ver que esta se desarrolle es todo un proceso largo. Son pocas las areas verdes que tenemos en nuestra ciudad, y todos estamos llamados y obligados a cuidarla.