jueves, 1 de julio de 2010

EVO DESAHUCIA LAS DEMANDAS DE LOS INDIGENAS DE LA CIDOB

Autor: Javier Cortez Alanoca

El Presidente Evo Morales negó la posibilidad de atender las demandas de los indígenas de tierras bajas que ayer (27 de junio) esperaron en el municipio de puente San Pablo (Beni) a una comitiva del gobierno para iniciar el dialogo, pero como ninguna autoridad del Ejecutivo llegó al lugar, decidieron reanudar su marcha.

La movilización partió de Trinidad el pasado lunes 21 de junio encabezada por la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB). Los originarios exigen facultades autonómicas para redefinir la delimitación territorial, aprobar sus estatutos por usos y costumbres, y no mediante referéndum nacional y que la consulta indígena por la explotación de recursos naturales tenga carácter vinculante.



La caminata avanzó 145 kilómetros y se detuvo el sábado, en el límite con Santa Cruz, donde acampó a la espera de la comitiva gubernamental.

Esta clase de demandas descabelladas no se las puede complacer desde ningún punto de vista, es imposible que se las atienda porque sencillamente vulneran la Constitución Política del Estado.

El pedido de la CIDOB es una completa irreverencia y locura, que las tierras fiscales de los parques nacionales pasen a manos de esa organización, cuando son del Estado y que las concesiones madereras se transfieran a manos de sus dirigentes.

Como en cualquier ámbito también hay malos dirigentes e indígenas en este caso, que con un falso y deformado discurso pretenden engañar a sus bases, queriendo apoderarse y abarcar en demasía de lo que verdaderamente les corresponde, pretendiendo construir territorios autónomos con recursos propios e incluso traspasando los límites departamentales.

Para ello está la Carta Magna y la Ley Marco de Autonomías y Descentralización, el canal oficial para regir y establecer las normas y el equilibrio correspondiente, cualquier situación que sobrepase a este imperativo, es desacato, es una acción producto de una política criolla y malinterpretada, un seudo libertinaje y una traición a la patria.