lunes, 19 de julio de 2010

LA METAMORFOSIS DE LA DISCRIMINACIÓN EDUCATIVA

Por: Claudia Nathaly Espinoza H. "La discriminación es la única arma que tienen los mediocres para sobresalir" (Guillermo Gapel) Por más que el tiempo haya pasado y con él mucha agua haya corrido debajo del puente, la discriminación (de todo tipo) sigue siendo moneda corriente en todo el mundo. La discriminación es uno de los grandes problemas a los que enfrenta la humanidad desde hace largo tiempo. Si bien en otras épocas era algo común, e incluso tomado de forma natural, la mentalidad humana evolucionó lo suficiente, como para comenzar a creer en la tolerancia. Es por esto, que nunca está de más pensar y reflexionar en torno a ello. El presente artículo analiza la discriminación existente en el campo educativo y su reversión con el transcurso del tiempo. Este cambio se debe a diferentes causas como lo social, familiar, y sobre todo lo económico, dando lugar a la discriminación, racismo, baja autoestima, aislamiento, entre otros. Al ver que la discriminación es nociva, las personas deberían concientizarse de la magnitud del mismo y dar lugar a una reflexión y autoevaluación. Entendemos por educación como la formación integral del ser humano. Y la discriminación como una forma de aislamiento, no aceptación hacia los demás. Entonces, la discriminación aísla a la educación y lo peor es que tiene un efecto negativo para nosotros. Este fenómeno es pernicioso para todos, y no debiera existir ni en el pasado, presente o futuro porque “TODOS SOMOS IGUALES” y por consiguiente merecemos el mismo respeto y oportunidad, no sólo en la educación, sino en todos los ámbitos y contextos. ¿Cuáles podrían ser las causas para esta marginalidad que cambia con el pasar del tiempo? Según Félix Patzi, en su libro “Etnofagia Estatal”, afirma que el indígena estaba totalmente discriminado y marginado en la educación por la misma sociedad. Los patrones, criollos prohibían al indígena la práctica de sus idolatrías. Les hacían ver que ellos estaban mal y que no eran aceptados por la sociedad. Incluso el propio Franz Tamayo decía que el indígena tenía una inteligencia dormida y escases de razonamiento. Los criollos anhelaban un modelo más europeo. Desde niños les mandaban al colegio y es donde nació la educación física. Usaban el ejercicio para alcanzar su modelo, los profesores eran europeos y de la iglesia. A pesar que el indígena accedió a la educación, le pusieron límites, pues, no podían ascender a cargos superiores. Como podernos ver, el indígena ingresó a la educación, pero bajo las normas y valores blancoides y no acorde a su cosmovisión y costumbres. Tal es el caso del Joven Gumersindo Limachi Condori quien llegó de la provincia Pacajes, para ingresar a la Carrera de Medicina (UMSA). Comenta que desde el primer día fue marginado, excluido por los Docentes, sólo por su tez morena, vestimenta y forma de expresarse. En la actualidad, con el nuevo gobierno del Excelentísimo Presidente Juan Evo Morales Ayma, que está más al pendiente del indígena y su bienestar, que del empresario; pareciera que los papeles se invirtieron y que la discriminación dio un viraje hacia los otros. Un claro ejemplo de este cambio, es en la Promoción 2009 del Colegio Bolivia III. Luis Villa Montes Miraval, uno de los estudiantes, nos comenta que en su promoción, sus demás compañeros tenían solvencia económica, buen apellido. Pero también en su curso (2º medio), había una cholita y desde ese instante los marginó y se cerró en sí misma para que nadie la humillara. Sin embargo nadie tuvo esa intención. Ella comenta que siempre venia con sus mejores polleras y joyas costosas. Lo peor fue cuando era su Graduación. Ella los humilló y quiso comprar con dinero el respeto de sus compañeros. Lo anterior, también sucede dentro de las fronteras del ámbito privado-comercial. Pareciera que los empresarios, blancoides, y otros, fueran discriminados por tener dinero, grado de estudio o el color de su piel. Cabe recordar ante los cuatro vientos, que “todos somos iguales” ante los ojos de Dios, seamos blancos, morenos, profesionales, obreros, rubios, ricos o pobres, por el simple hecho de que somos Seres Humanos. Por tanto, merecemos el mismo respeto. Nadie es mejor o peor. No obstante, ¿será que el dinero puede comprar el respeto y que la vestimenta hace a las personas? ¿Quién discrimina a quien? ¿Quiénes son los que más discriminan, y por qué? ¿Acaso no somos iguales ante las leyes humanas y divinas?