jueves, 1 de julio de 2010

LAS SIETE OFERTAS PARA LA EXPLOTACION DEL LITIO ESTÁN INCOMPLETAS

Autor: Javier Cortez Alanoca (*) El salar de Uyuni, ubicado al sudoeste del país, tiene más de 10.000 kilómetros cuadrados de superficie y según el Servicio Geológico de los Estados Unidos, posee una reserva de entre 8,5 y nueve millones de toneladas de litio metálico, una de las mayores en el mundo. El plan consiste en producir carbonato de litio hasta 2013, para luego avanzar hacia la industrialización, con la producción de baterías de litio, para esta segunda fase del proyecto, el gobierno aún busca financiamiento. Es importante enfatizar que las propuestas del Gobierno brasileño y de la empresa “Vale do Río Doce”, la coreana “Kores” y la iraní son propuestas verbales y parciales. La empresa china “Citic”, también manifestó su deseo de ser parte del negocio, pero no declaró una propuesta específica (sus representantes llegaran a fin de mes para reunirse con autoridades del Ejecutivo). La empresa finlandesa “European Batteries”, propuso la instalación de un laboratorio electroquímico y de baterías. Las siete ofertas parciales de empresas recibidas, para la exploración, explotación y la industrialización del litio, no especifican el financiamiento y el Gobierno las rechaza porque no incluyen montos de inversión para la industrialización y porque pretenden el control del proyecto por encima del Estado. Las propuestas más serias son: las del consorcio francés Bolloré-Eramet y la del bloque japonés, compuesto por tres empresas: Mitsubishi Corporation, Sumitomo Corporation y la estatal Japan Oil Gas and Metals. Ambas presentaron sus propuestas por escrito y con cronogramas, sin embargo solo la empresa gala propuso invertir 15 millones de dólares para el proyecto piloto. Lo que al Gobierno actual le interesa es que las empresas inviertan en productos con mayor valor agregado y no sólo se explote la materia prima. También quiere ser socia mayoritaria del emprendimiento, hecho que no convence a algunos de los interesados como la de Francia. La francesa Bolloré, menciona que en una primera fase de exploración, de dos años más o menos, se generaría de 30 a 40 empleos directos y varios indirectos y lo propio en la segunda fase, que duraría otros dos años. Se pasaría a la tercera fase de la explotación industrial, previa aprobación de la Asamblea Legislativa Plurinacional, con la asignación de unos 200 millones de dólares y una producción de 30.000 toneladas de carbonato de litio por año. En una cuarta fase se establecería la producción de cloruro de litio, sulfato de potasio y ácido bórico. Lo cierto es que por el momento, todas son intenciones y buenos deseos; este proyecto y otros tienen el objetivo primordial de generar fuentes de empleo y de esta manera reducir el índice de pobreza en el país y consecuentemente el de evitar la emigración y la delincuencia. (*) Periodista independiente