domingo, 13 de febrero de 2011

BOLIVIA: EL DISCURSO DE LOS ARTISTAS CALLEJEROS

Por: Raul Catari Yujra*

"Mire joven, cholita, acérquese le voy a mostrar algo que le va a interesar...", es una de las frases que esgrimen los paxpakus en la Ceja o en algunas ferias zonales de El Alto, para llamar la atención de los públicos diversos.

La estructura discursiva de los “pajpakus”, se divide en tres, desde mí percepción: Primero hacen una introducción improvisada para captar la atención de los transeúntes mediante algún  objeto  (huevos, tomates, monedas, muñecos), o dramatización ineludible lanzando fuego por la boca o simplemente bailando. Después de “imnotizar” o reunir gente a su alrededor, se adentran en la presentación o teorización sobre alguna temática o producto, que puede durar entre media hora o más,  y finalmente incitan a la gente a que compren dicha mercadería prefijada, aunque claro dijo que no se iba a vender nada. El paxpaku les había llevado sutilmente hasta el final. Estos tres elementos, aunque genéricos, se constituyen en pilares al interior de sus discursividades conversacionales.

Los mensajes que emiten son sutiles y persuasivas como el de algunos programas deportivos), que comercializan productos desde la pantalla chica.  El ser "paxpaku" es una cualidad otorgada solo a unos cuantos. Aparte de ser un oficio, es una estrategia de sobrevivencia personal. Calor o frio, oscuridad o claridad, estos personajes que conocen casi toda Bolivia, como pocos, siempre están con el rostro sonriente. Y pocos tienen la misma astucia o estrategia comercial para convencer, conquistar, causar gracia o hacer llorar a niños, jóvenes y ancianos. Además, son magos callejeros  que trabajan para contrarrestar los problemas sociales mediante el humor y el poder de la palabra como Simón Bolívar, Hitler, Mao Sdong, entre otros “immortales".